Las entidades sociales adheridas al programa de Afundación «Conociendo las emociones» destacan el impacto positivo
No centro de día Mimosas de O Grove, Eva Fernández, tambén como psicóloga facilitadora, relata cómo sorprendeulle a implicación das 12 persoas participantes. «O diseño das actividades permitiu crear un espacio de seguridade onde abrirse e arroparse. Penso que desatouse un interese pola saúde emocional moi necesario».
Nos seus beneficios abunda tambén Marisol Fernández, psicóloga facilitadora do centro de día Contigo Bueu onde participaron 10 persoas, quen destaca que «agora que temos máis coñecemento sobre este mundo das emocións, sabemos qué é ter medo, qué é sentir ira. E non está mal sentirse así. Aprendamos a utilizalo no noso beneficio».
Desde el Centro de Desarrollo Rural del Viso, que desarrolló el programa con 9 personas en Xinzo de Limia, subrayan la importancia de realizarlo en un entorno rural.
En palabras de su psicóloga facilitadora, Estela Villarino, «reconocer cuales son las emociones básicas y aprendidas y no rechazar el miedo, la tristeza o el orgullo, el saber que la alegría no es permanente y que saborearla puede llegar a ser un gran don, y descubrirlo con cada una de las personas del grupo fue emocionante, bello y retador. Uno de los proyectos más gratificantes para mí, tanto a nivel profesional como personal».
Por su banda, Fernanda Patiño, destaca como psicóloga facilitadora de la Asociación ourensana de esclerosis múltiple, párkinson y enfermedades raras (AODEMPER), donde contaron con 10 personas, que «es muy gratificante facilitar el conocimiento de las emociones, siendo partícipe de la reacción de sorpresa que genera y la satisfacción de las personas participantes al aplicar lo aprendido en su vida».
Tras estas experiencias, el próximo otoño se sumarán nuevas entidades al programa y en enero de 2026 se desarrollará la segunda fase del proyecto, «Profundizando en las emociones», ya implantada en los espazos +60 Afundación. Esta propuesta tiene como objetivo trabajar emociones más complejas como la soledad, la ansiedad ó la culpa a partir de situaciones cotidianas, buscar estrategias funcionales para abordarlas y reflexionar sobre como mejorar las interacciones con personas allegadas.
EL PROGRAMA
Adquirir competencias emocionales, también despues de cumplir más de 60 años, es una herramienta de extraordinaria utilidad para mejorar el bienestar. Así se desprende de la investigación de los resultados del proyecto «Conociendo las emociones», de Afundación, desarrollado en colaboración con Matia, instituto de referencia en España en la materia y con más de 20 años de trayectoria. Tras compartir estas conclusiones con distintas entidades a las que se invitó a participar en el programa, se desarrolla ahora una nueva etapa que permitirá estender sus beneficios a las personas usuarias de las organizaciones participantes.